Objetivo: que el local se convierta
en algo más que un albergue
El Diario de Hoy
El Instituto Nacional Isidro Menéndez (INIM) de San Miguel, hoy cuenta con rampas para las personas con capacidades especiales o para facilitar el paso de camillas, en caso de que sea necesario usar el edificio como albergue.
Además, pronto harán la señalización completa de la institución y han sembrado unos dos mil árboles, con fines específicos de ayuda humanitaria, lo cual ayuda a la ecología.
Además, acondicionaron la cancha de fútbol para que en caso de emergencia sea el helipuerto y construyeron graderíos para atender a enfermos.
Por ahora también edifican una cocina y a algunos baños les han puesto duchas. Asimismo cuentan con una planta procesadora de agua, capaz de dar el servicio de agua con un 97% de pureza durante 15 días continuos en caso de alguna emergencia.
Tienen otra idea, aún no ejecutada, pero que esperan concienzarla este año, crear un huerto escolar para proveer de alimento a los refugiados.
En resumen, el INIM no busca ser un albergue más que sólo presta las instalaciones para que -provisionalmente se acondicione para atender a damnificados. La meta es "llegar a ser el mejor de los albergues con todas las condiciones para darle una atención de primer nivel" a sus pupilos, según los encargados del mismo.
El coronel César Reyes Dheming, jefe de la Tercera Brigada de Infantería e integrante de la Comisión de Protección Civil del departamento de San Miguel, afirma que lo que hacen estos alumnos "es muy bueno, pues al momento de una emergencia nos facilitará contar con mayor coordinación y apoyo".
Agrega que "es bueno retomar la iniciativa de ellos, imitar el concepto de apoyo que le dan a esta parte". Pide a las entidades de ayuda y socorro que se sumen a esta iniciativa.
Por el tamaño de sus instalaciones, el INIM es uno de los locales más adecuados para funcionar como albergue, reitera.